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Pequeños y hermosos mortales

martes, 3 de enero de 2012

▲35 Tu recuerdo.



Ella lo amaba y el también a ella. Pero la vida arrebata cosas sin pedir permiso.
Sentados en aquella pequeña banca del parque, suspirando por su aroma, perdiéndose en sus besos, marcando su destino sin siquiera proponérselo.
Era increíble como podía recordar uno a uno, cada momento que paso a su lado por insignificantes que fueran.
Aun recordaba todo como si hubiera sucedido tan solo hace unos minutos, una tarde de otoño mientras las hojas marrones caían de los arboles sin cesar, ese día en que el hizo una aparición sorpresa y ella casi se muere del susto o la primera vez que la beso en la frente tan cariñosamente, o como el día en que se sentó en su regazo hablando de como le había ido en el día, sintiéndose tan maravillosamente bien, y protegida, o en pequeños momentos donde discutían por tonterías y al ultimo se soltaban riendo a carcajadas, incluso el día cuando se besaron por primera vez bajo la lluvia por la tarde.
Ella sabia que esos momentos no volverían sin embargo se sentía tan bien cerrar los ojos, recordando todo y tratar de sentir de nuevo aquellos sentimientos de un pasado. Inmortalizar con su memoria; su presencia y aroma.
Ahora ella estaba sola con los recuerdos de un buen tiempo, un tiempo en que estaba feliz, los recuerdos de los tiempos que jamas cambiaría por nada en el mundo y que daría cualquier cosa por volver a vivirlos otra vez a su lado.
Era tan nostalgico recordar momentos tristes pero aun mas recordar los momentos felices.

2 Colores del arcoiris :

Rakel dijo...

es muy triste la entrada!! los recuerdos permanecen y aun maas aquellos que son desde el corazón!

Niky! dijo...

Es una entrada que te sensibiliza pero a la vez te hace ver la realidad porque no hay nada mas nostalgico que los recuerdos.
Besos.
Niky :)